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Construcción eléctrica industrial

Construcción de malla de tierras

Diseño y construcción de la red de tierras a partir de la resistividad real del terreno, verificando tensiones de paso y contacto conforme a IEEE Std 80.

Técnico levanta la tapa del registro de inspección de la malla de tierras en el patio de grava de una subestación

El diseño empieza en el terreno, no en el plano. Medimos la resistividad del suelo por el método Wenner de cuatro puntos, con separaciones crecientes de 1 a 32 m y telurómetro de cuatro polos, para construir un modelo de suelo de dos capas; sin ese dato, el cálculo de la malla es una suposición. Con la corriente de falla a tierra y el tiempo de despeje de la protección aguas arriba se dimensiona la sección del conductor, y con la geometría propuesta se calculan la elevación de potencial de tierra (GPR) y las tensiones de paso y de contacto reales, que deben quedar por debajo de las tolerables por el cuerpo humano. Ese es el criterio de aceptación de IEEE Std 80: no fija un número de ohms, fija tensiones seguras, y por eso una malla de 5 Ω puede ser insegura y una de 12 Ω puede ser correcta.

En obra, las uniones enterradas se hacen con soldadura exotérmica (una conexión mecánica bajo tierra se corroe y abre el circuito justo cuando hace falta), se respeta la profundidad de enterramiento y se dejan registros de inspección accesibles para poder medir en el futuro sin excavar. Al cierre se mide la resistencia del sistema por caída de potencial con la regla del 61.8 % (IEEE Std 81) y la continuidad entre malla, estructuras, neutro y unión equipotencial de la instalación. Donde aplica el control de electricidad estática, la NOM-022-STPS-2015 exige un valor no mayor a 10 Ω: ese es el número que se reporta, se registra y queda disponible para la verificación.

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